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Inicio > La identidad murciana > Territorio > El territorio murciano a lo largo de la historia > División provincial de Javier de Burgos (1833)
División provincial de Javier de Burgos de 1833

Con la regencia de María Cristina en nombre de Isabel II, se implanta el sistema liberal en España, y con él, el motrileño Francisco Javier de Burgos (ministro de Fomento de la época) lleva a cabo la división provincial que, con pequeñas modificaciones, sigue aún vigente. La idea directriz de su división será prácticamente económica, de modo que cada provincia participase de llanura y montaña, terrenos fértiles y pobres, comarcas agrícolas y ganaderas, etc.

Fue un Real Decreto, fechado el 30 de noviembre de 1833, con siete artículos, el que establecía la constitución de cuarenta y nueve provincias. En virtud de aquél, el antiguo Reino de Murcia quedaba dividido en dos provincias, y ambas administradas por el Gobierno central: la de Albacete, al norte, y la de Murcia, al sur.

Región Murciana, según Javier de Burgos (1833)

La nueva delimitación de la PROVINCIA DE MURCIA fue descrita por Javier de Burgos del siguiente modo:

«Esta provincia confina por el Norte con la de Albacete, por el Oeste con la de Almería, por el Sur con el Mediterráneo, y por el Este con el mismo y la provincia de Alicante. Su límite Norte empieza en el confín actual de Valencia al norte de Sax, y sigue por el Norte de Yecla, quedando estos pueblos para esta provincia; al norte de Jumilla y puerto de Malamuger, dirigiéndose a la confluencia de los ríos Mundo y Segura; atravesando éste continúa luego por el norte de Moratalla, y por orígenes del río de este nombre, va a terminar en el actual límite de Granada y Murcia, en la sierra de Grillemona, pasando por el lindero del término de Caravaca. El límite Oeste es el mismo que tiene actualmente con la provincia de Granada desde dicho término hasta Cabezo de la Jara, en cuyo punto torciendo al sureste se dirige a Calarredonda, y desde allí a San Juan de los Terreros donde termina, quedándose Huércal Overa y su término para la provincia de Almería. El límite Sur es la costa del mar desde San Juan de los Terreros hasta el Cabo de Palos. El límite Este es la costa del mar desde este punto hasta la Torre de la Horadada, y después el mismo que tiene actualmente el reino de Valencia».

Fuente: "Atlas de la Región de Murcia"
 

Por otro lado, los territorios del antiguo Reino de Murcia situados al norte de los lugares descritos como pertenecientes a la provincia de Murcia, constituyeron la PROVINCIA DE ALBACETE, a la que se incorporaron otras comarcas anteriormente pertenecientes a Castilla la Nueva: las comarcas de la Roda y la Manchuela (de la provincia de Cuenca) y el Campo de Montiel y la Sierra de Alcaraz (de la entonces provincia de La Mancha). De esta forma, la provincia de Albacete quedó configurada como "mitad murciana, mitad manchega" . El Real Decreto de división provincial describe la Provincia de Albacete como sigue:

«Esta provincia confina por el Norte con la de Cuenca, por el Este con las de Valencia y Alicante, por el Sur con la de Murcia, y por el Oeste con las de Ciudad Real y Jaén. Su límite Norte empieza en el río Záncara, entre El Provencio y Socuéllamos, y se dirige hacia el Este por el norte de Minaya, y sur de las Casas de Haro, a cortar el Júcar por norte de Villalgordo de este nombre; continúa por el Norte de Tarragona, sur de Villagarcía entre Ledaña y Cenizate, sur de Villarpardo y norte de Villatoya hasta el río Cabriel, en el punto donde corta el antiguo límite de Cuenca con Valencia.Su límite Este es la actual línea divisoria con Valencia hasta el término divisorio de Sax y Villena. El límite Sur principia en este punto, y sigue por el norte del primero de estos pueblos, de Yecla, de Jumilla y Puerto de Malamuger, dirigiéndose a la confluencia de los ríos Mundo y Segura; atravesando este río sigue luego por el norte de Moratalla, y por los orígenes del río de este nombre va a terminar en el actual límite de Granada y Murcia, en la sierra de Grillemona, pasando por el lindero término de Caravaca. Su límite Oeste empieza en dicha sierra; sigue al norte con algunas inflexiones, ya al este, ya al oeste, por el este de Siles, y la confluencia Riofrío y Guadalimar, continúa por el este de Villarrodrigo a cortar Guadarmena al este de Villamanrique, sigue por el este de Montiel, Villanueva de la Fuente, oeste de la Osa de Montiel, del Bonillo y este de Villarrobledo hasta el Záncara, donde termina».

 

Modificaciones posteriores a la división de 1833

1) VILLENA (en Albacete) se incorporar a la provincia de Alicante en 1836

Jesús Burgueño, profesor de la Universitat de Lleida y autor del libro “Geografía política de la España Constitucional: la División Provincial”, explica del siguiente modo esta modificación en los límites provinciales entre Albacete y Alicante:

«El diputado por Alicante, Joaquín López (natural de Villena), era subsecretario de la Gobernación, y desde este cargo pudo hacer y deshacer a su antojo [...] y así, agregó su pueblo y el pueblo vecino a la provincia que él representaba en el Congreso, prescindiendo de toda consulta a sus paisanos. Éste era partidario de las tesis que guiaron el proyecto de división de 1822: no respeto a los límites históricos de los antiguos reinos».
 
 
Juan Bautista Vilar, villenero y Catedrático de Historia Contemporánea, en su libro “El proceso de vertebración territorial de la Comunidad de Murcia: de Reino Histórico a Autonomía uniprovincial”, expone los motivos que llevaron a la separación de la ciudad de Villena del ámbito territorial murciano de la siguiente manera:
 
«En efecto, por Real Orden de 9 de septiembre de 1836, entre otros reajustes de la provincia alicantina con las de Valencia, Albacete y Murcia, fue acordado "...que se forme un nuevo Partido en la primera (la de Alicante), cuya capital sea Villena, perteneciente ahora al Partido de Almansa, en la Provincia de Albacete, que comprenda a Sax (del Partido de Yecla, en Murcia), Biar (del de Jijona), y Benejama (del de Alcoy, en la provincia de Alicante)".

En cuanto a la ciudad de Villena, que en 1833 había sido separada definitivamente del ámbito territorial murciano, en el que permaneciera setecientos años, desde su reconquista, bien como estado autónomo (señorío de don Juan Manuel –sobrino de Alfonso X y nieto de san Fernando- y de sus descendientes, y luego marquesado de los Pacheco hasta su reincorporación a la Corona por los Reyes Católicos), o bien como dependencia directa, fue asignada por J. de Burgos a la provincia de Albacete con manifiesto descontento de su vecindario. Tanto más por cuanto quedó integrada en el partido de la villa de Almansa, su antigua dependencia. Huelga decir que en adelante se afanó en erigirse en cabeza de Partido, y no siendo posible esto en las provincias de Albacete y Murcia, a falta de término suficiente, apostó por la de Alicante, donde resultaba más factible obtener las agregaciones oportunas. La consecución de ese objetivo fue facilitado sin duda por el hecho de acceder por entonces a la cartera de Gobernación Joaquín Mª López, uno de los líderes progresistas del momento, expresidente del Gobierno y... natural de Villena
».
 
 

2) SAX (en Murcia) se integra en la provincia de Alicante en 1836

En el mencionado libro, Juan Bautista Vilar explica las causas de la incorporación de Sax a la provincia de Alicante de este modo:

«En cuanto a Murcia, el reajuste apuntado se tradujo en una última segregación territorial: la pérdida de la villa de Sax, que ya en 1822 había sido separada transitoriamente de la jurisdicción murciana. Pero en el ámbito de Villena desde siempre, y mucho más próxima a esta ciudad que a Yecla, de cuyo partido era separada, necesariamente estaba llamada a compartir destino de su muy ilustre vecina, a la que la unían, y unen, toda suerte de lazos».


 

3) VILLARROBLEDO (en la provincia de Ciudad Real) pasa a la provincia de Albacete (1846)

En 1846, la ciudad de Villarrobledo y su término, tradicionalmente integrados en la provincia de La Mancha (Ciudad Real), se incorporan a la recién creada provincia de Albacete y por tanto, a la Región Murciana. Con esta modificación, se produjo un importantísimo aumento del componente manchego en la provincia de Albacete (la proporción de población y territorio manchegos en la provincia superó de esta forma al murciano), factor que sería decisivo para que en 1982 Albacete se decantara finalmente por su integración en Castilla-La Mancha. El libro susodicho de Juan Bautista Vilar describe así la integración de Villarrobledo en Albacete:
 
 
«Diez años más tarde (R. orden de 24 de marzo de 1846), el municipio de Villarrobledo, perteneciente al partido judicial de Alcázar de San Juan, provincia de Ciudad Real, pasó al de La Roda, provincia de Albacete, a petición del Ayuntamiento y vecinos interesados, "fundándose en los perjuicios que se siguen a aquel vecindario por la mucha distancia que les separa de esa capital [Ciudad Real] y de la cabeza de Partido [Alcázar de San Juan], en la escabrosidad e inseguridad del camino, con otras causas de que se hace expresión en la mencionada instancia"».
 
 
 
Otros territorios disputados


1) HUÉRCAL OVERA

Las poblaciones de Huércal y Olvera, después unidas bajo el nombre de Huércal-Overa, constituían una diputación del concejo de Lorca, pero al obtener la municipalidad, quedaron integradas en la provincia de Almería.

2) PULPÍ y la marina de JARAVÍA

«En los confines meridionales de la provincia fue largamente debatida la pertenencia de la diputación rural de Pulpí y de la marina de Jaravía que le era aneja, adscrita al municipio almeriense de Vera en la división provincial de 1833, pero reclamanda por la ciudad de Lorca, y luego también por la villa de Águilas, segregada de aquélla. En efecto, Pulpí, con Jaravía, había sido dependencia rural lorquina hasta que a comienzos del siglo XVI pasó a Vera, que la repobló. Con posterioridad fue disputada por ambos concejos, pasando de uno a otro en varias ocasiones, y últimamente, en 1742, al de Vera, hasta que erigido en lugar y luego en villa el Puerto de Águilas, fue asignado a éste.

Constituido Pulpí en Ayuntamiento en 1813 y luego de nuevo en 1822,
(…) , fue asignado a la provincia de Almería por el granadino J. de Burgos, sin que por ello Lorca y Águilas cesaran en sus reivindicaciones. Restablecido el municipio de Pulpí en 1837 y suprimido en 1840 por resultar económicamente inviable, retornó a la jurisdicción de Vera y prosiguieron los pleitos con Lorca y Águilas, hasta que la R. orden de 2 de octubre de 1862 posibilitó la reaparición de Pulpí como municipio, y dentro de la provincia almeriense. Pero su diputación de Jaravía quedó agregada definitivamente al término de Águilas, y por tanto, dentro del ámbito provincial murciano».

Juan Bautista Vilar
“El proceso de vertebración territorial de la Comunidad de Murcia"
 
 
Configuración definitiva de la Región Murciana


Con la incorporación de Villena y Sax a la región valenciana, y la integración de Villarrobledo en la provincia de Albacete, quedaron configuradas la provincias de Albacete y Murcia que hoy conocemos, y, por tanto, también la Región Murciana que llegaría hasta la etapa de la preautonomía.

 
 
Críticas a la división provincial de 1833

 

«En cualquier caso, la organización territorial auspiciada por la revolución liberal, que en lo fundamental ha perdurado hasta hoy, resulta excesivamente centralizadora y burocratizada, y en definitiva, fría y artificiosa. En lo que a la región murciana se refiere, la división de 1833, en mayor medida que en otros casos, se saltó los criterios histórico-geográficos para dejarse llevar por otros exclusivamente administrativos, de forma que a la larga resultó especialmente lesiva por cuanto el tiempo ha sancionado una reducción territorial arbitraria, completada con la reciente segregación de las comarcas murcianas septentrionales (hasta la raya de Chinchilla-Albacete) con la incorporación de la provincia de Albacete a la Comunidad de Castilla-La Mancha».

 
Juan Bautista Vilar
"El proceso de vertebración territorial de la Comunidad de Murcia"

 

«Al estudiar los actuales límites de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, desde un principio se aprecia con claridad, como a través de los distintos momentos históricos de la misma, y dentro de una constante político-administrativa por parte del poder central, esta comunidad se encuentra en la actualidad mermada en sus límites, tanto históricos como culturales, coincidiendo actualmente con los límites de la provincia de Murcia, que tuvieron su origen en la división que se llevó a cabo en 1833 por Francisco Javier de Burgos, Ministro de Fomento de Fernando VII. Hay en ello un desprecio a las delimitaciones impuestas por la Historia, una ignorancia del área real de influencia de los grandes núcleos urbanos regionales, que supera en algunas zonas los límites regionales, y el fraccionamiento en cuatro espacios regionales distintos una clara unidad natural: la Cuenca del Segura».
 
Fátima Sánchez Galindo
"La Región de Murcia: su emplazamiento en las distintas divisiones territoriales del espacio peninsular"

 

«Las divisiones regionales de España comúnmente en uso incluyen una región formada por las actuales provincias de Albacete y Murcia, y llamada como ésta; es una circunscripción bastante arbitraria sin bases geográficas, históricas o culturales que claramente la justifiquen, pues incluye parte de la región manchega (la Mancha oriental o Mancha de Albacete) y deja, en cambio, fuera de sus límites tierras (como la huerta de Orihuela) que son prolongación geográfica y hermanas históricas de las murcianas».
 
Anselmo Carretero y Jiménez
"Las nacionalidades españolas

 

«Por tanto, el reino/región de Murcia fue uno de los espacios peninsulares que salieron peor librados con la redistribución provincial de 1833. Empujado desde el Mediodía y Poniente con la adición a las nuevas provincias de Almería y Jaén de territorios tradicionalmente murcianos, y cerrándole el paso por Levante el mar y la provincia de Alicante, a la que le fue devuelta la comarca de Orihuela, sólo cupo la posibilidad de buscar compensaciones por el Norte, en tierras secularmente no murcianas, vinculadas a La Mancha, y a los Obispados de Toledo y Cuenca. Pero no sobre el principio de región uniprovincial tal cual siempre lo había sido hasta tiempos recientes, sino desglosándola en dos, Murcia y Albacete, la segunda de las cuales era en realidad un complejo y disperso híbrido de tierras meseteñas, murcianas y levantinas. Un híbrido que, sin embargo, hallaría su propia identidad sobre la base del predominante componente manchego que explica y legitima su reciente integración en la Comunidad de Castilla-La Mancha. Para Murcia, por el contrario, la biprovincialidad de 1833 vendría a ser a medio plazo culminación y cierre del proceso reduccionista de su región histórica».
 
María José Vilar García
"El nacimiento de la actual Región de Murcia"
 
         
 

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Actualización: 12/07/2005, 06/06/2006